El INSOMNIO es un trastorno que cada día perturba el sueño de más personas, dificultando el buen descanso y mermando considerablemente la energía para el día siguiente.
El INSOMNIO es un trastorno que cada día perturba el sueño de más personas, dificultando el buen descanso y mermando considerablemente la energía para el día siguiente.

Vueltas y vueltas hasta dormirse a las tantas. Desvelarse por cualquier ruido y levantarse con mal cuerpo y la sensación de no haber descansado es de lo que cada vez más personas, especialmente las mayores, me refieren.
¡Qué pereza, qué miedo y qué pocas ganas dan de ir a la cama cuando sabes que la noche puede ser, una vez más, una aventura larga y penosa!
Los somníferos y sedantes acaban creando dependencia y produciendo el efecto contrario al deseado.
Para recuperar un buen sueño y sentir cada noche el placer de un descanso reparador, es preciso, en primer lugar, profundizar en la vida de esa persona que padece este desajuste y conocer su entorno, familia, lugares que frecuenta, sus problemas, dolencias, etc. y, por supuesto, el lugar donde tiene ubicada la cama, con el fin de encontrar la o las causas de su insomnio.
Sí, porque aunque el insomnio parece más propio de las personas mayores, y es bien cierto que a partir de cierta edad nos volvemos más sensibles, más lábiles, más emocionales, no por eso hay que conformarse y, sobre todo, condenarse a depender de somníferos, sedantes, etc., ya que estos fármacos, además de no ser la mejor solución, crean dependencia y siempre tienen algún efecto secundario.
Todos necesitamos el sueño tanto o más que la comida. Podemos estar semanas sin comer o incluso meses. Sin embargo, el período máximo de vigilia es de once días.
Muchas pueden ser las causas de lo que llamamos en castellano «noches toledanas»:
Desajustes nerviosos, preocupaciones, temores, soledad, hipersensibilidad, menopausia, estrés, problemas personales (familia, trabajo, conflictos de pareja o de relación con otros, economía, enfermedad, miedos, etc.), cenas copiosas, trabajar a turnos, exceso de peso o dificultad respiratoria, entre otras.
Dos remedios sencillos que van muy bien para casos de INSOMNIO leve no tratados con medicamentos:
Tres premisas obligatorias para disfrutar de un sueño reparador
1.ª Dormir en un lugar geobiológicamente sano.
2.ª Haber hecho la digestión antes de meterse en la cama.
3.ª Tener la mente y el espíritu en paz.
Lo primero es, quizá, lo más importante y esto se puede conseguir haciendo un estudio geobiológico de la casa, muy específicamente de la habitación, y poniendo remedios: análisis radiestésico del subsuelo, materiales de la cama y el colchón, radiaciones artificiales (router, teléfono inalámbrico, móviles y cargadores, instalaciones y equipos), decoración, orientación de la cama, colores de las paredes, desorden, objetos bajo la cama o sobre los armarios, entre otros.
Esta suele ser una causa muy frecuente de INSOMNIO y, una vez que se hacen las reconversiones convenientes, en muy pocos días se recupera el buen dormir y el descanso.
Lo segundo, llevado a la práctica, facilita enormemente el buen sueño; es decir: haber cenado al menos tres horas antes de acostarse, cenar muy ligero o dar un paseo de 30 minutos después de la cena.
Lo tercero quizá sea lo más complicado, pero con ayuda y empeño se puede conseguir.
Los aromas producidos por los aceites etéreos de las plantas medicinales que os voy a recomendar pueden producir efectos inductores del sueño de manera natural y respetuosa.
Mientras decidís dejaros ayudar para encontrar la causa de vuestro INSOMNIO y así poner los remedios más eficaces, naturales y definitivos, podéis probar este sencillo pero eficaz remedio. Se trata de hacer un saquito con unas hierbas que se convertirá en un buen aliado de vuestro descanso.
Una de las mejores composiciones es la siguiente:
ORÉGANO, SERPOL Y LÚPULO.
Se confecciona un pequeño cojín de 15 × 15 cm o de 20 × 20 cm, revistiendo de algodón el interior y colocando en el centro las hierbas antedichas. La cantidad aproximada será de 20 gramos por cada hierba.
Colocar el saquito debajo de la almohada o entre las sábanas. Si se prefiere, también puede descansar directamente la cabeza sobre el cojín.
Por último, otro aspecto que ya sabéis que es muy importante para un sueño feliz es el colchón.
Mi consejo es que no compréis colchones que tengan metales (muelles, etc.), pues estos pueden inducir cargas eléctricas o magnéticas y ello repercutir en un mal sueño, provocando nerviosismo en las piernas, inquietud y desasosiego.


El INSOMNIO es un trastorno que cada día perturba el sueño de más personas, dificultando el buen descanso y mermando considerablemente la energía para el día siguiente.
Está bien comprobado que las terapias manuales complementan o incluso pueden sustituir, en muchos casos, a la traumatología, eliminando el dolor de muchas lesiones en poco tiempo, con un coste mínimo y sin fármacos.
El ESTRÉS; esa epidemia de nuestro tiempo que provoca fatiga, jaquecas, insomnio, neurosis, depresión nerviosa, ansiedad… en su fase inicial; y que desemboca en muchos casos en infartos, ictus, parálisis cerebrales y faciales, asma e innumerables desastres que a menudo no se asocian con el estrés más peligroso, con… “EL ESTRÉS PATOLÓGICO”.
Demasiadas personas de nuestras ciudades carecen hoy en día de tranquilidad, de esa Paz Interior, seguramente la medicina más potente para preservar la salud física, la salud anímica y la salud espiritual.