Intestino Perezoso: La Raíz de Muchas y Graves Enfermedades

¿Quién de vosotros guarda la basura orgánica: peladuras, las tripas del pescado, los restos de comida…? ¿Quién guarda esta basura en casa más de 24 horas o como mucho 48 horas? Antes de dos días, esos residuos orgánicos se descomponen, despidiendo olores desagradables y atrayendo “bichitos”

Algo parecido ocurre, amigos, cuando no sacamos la basura de nuestro intestino grueso cada día o, a lo mucho, cada 2 días.

Y éste es el problema que afecta a muchísimas personas: con intestinos vagos, perezosos, castigados con laxantes, no disciplinados desde niños, espásticos, secos o con una pobre herencia.

Evacuar diariamente al menos una vez es tan importante como comer cada día, o como dormir.

Las consecuencias del estreñimiento

Una persona estreñida, antes o después, padecerá otros trastornos o dolencias que tienen que ver con el estreñimiento: piel sucia, empachos, febrícula, cansancio crónico, carencias vitamínicas y minerales, halitosis, fístulas y un sinfín de desajustes que muchas veces no se relacionan con la ocupación intestinal.

Las causas de un estreñimiento crónico pueden ser de muchas clases: alimentación pobre en fibra, vida sedentaria, desajustes nerviosos, abuso de café, alcohol, picantes, platos muy sazonados, laxantes demasiado fuertes o ciertos fármacos.

También decimos que hay estreñimiento cuando las heces son muy duras, cuando las deposiciones son complicadas, dolorosas, a veces incluso como pequeños partos; favoreciendo además la formación de hemorroides tanto externas como internas.

Tipos de estreñimiento:
no todos son iguales

Podríamos decir que hay 3 clases de estreñimientos:

  1. Ocasionales: Resultan fáciles de solucionar con un incremento de fibra en la dieta y alguna pequeña ayuda.
  2. Crónicos: Suelen ser consecuencia de enfermedades del intestino como la diverticulosis o diverticulitis, enfermedad de Crohn, intestino irritable, estrechamiento por tumores, adherencias o cirugías, intestino seco, falta de motilidad o incluso abuso de medicamentos.
  3. Complicados: Pueden tener su raíz en causas ajenas al aparato digestivo, como el hipotiroidismo, la diabetes, el párkinson o la esclerosis múltiple.

En estos últimos casos convendrá hacer un estudio completo, tanto del intestino como del resto del cuerpo, para descubrir primero la raíz del problema y erradicarla; a partir de entonces será más fácil regularizar el tránsito intestinal.

Cómo recuperar el vaciado diario
y que sea placentero

  1. Aumentar el consumo de fibra (frutas, verduras, ensaladas, cereales, legumbres, pan y pasta integrales).
  2. Realizar movimiento diario (caminar, nadar, bailar, yoga o al menos estiramientos durante 20 minutos diarios).
  3. Fórmulas laxantes suaves si lo anterior no es suficiente:

Recetas suaves y eficaces
para ayudar al tránsito

Fórmula A (en ayunas)

Tomar 2 cucharadas de aceite de oliva de primera presión con el zumo de medio limón. A continuación, 1 vaso de agua caliente y después 2 kiwis o 1 naranja.

Fórmula B (por la noche)

Tomar al acostarse 2 cucharadas soperas de semillas de lino y el agua donde han estado a remojo durante el día.

Si aún así no se consigue el objetivo, recurrir a Cataplasma caliente de salvado:

Calentar salvado de trigo o avena en la sartén e introducirlo en una bolsa de trapo. Aplicar en el costado derecho, a la altura del hígado, y mantenerlo toda la noche.

Para bebés estreñidos, masajear el intestino grueso con ambas manos siguiendo su trayecto.

Cloruro de magnesio:
una ayuda sencilla y poderosa

Verdadera cura contra el estreñimiento, que además recupera el tono y la movilidad intestinal.

Durante 3 semanas, disolver 20 g de Cloruro de Magnesio en 1 litro de agua mineral sin gas. Beber medio vaso cada mañana en ayunas, añadiendo 1 cucharada de miel de acacia.

Repetir la cura cada 3 meses.

El Cloruro de Magnesio también incrementa las defensas del organismo y se recomienda en casos de enfermedades infecciosas, dermatosis, intoxicaciones alimentarias, envejecimiento y trastornos urinarios. Pero, sobre todo, regulariza la función intestinal y combate el estreñimiento crónico.

Para casos persistentes:
Aceite de Ricino

Para estreñimiento agudo pertinaz
Tomar 1 o 2 cucharadas. Para hacerlo más tolerable, espolvorear un poco de café molido sobre la cuchara y masticar un trocito de pan después de tragar.
Nota: No usar de forma continua. Es un purgante natural, pero no para uso frecuente.

Un remedio poco conocido:
el paño húmedo

Muy eficaz y sencillo. Cubrir una silla con una manta de lana. Encima, colocar un paño de lino doblado ocho veces y humedecido con agua fría.

Permanecer sentado durante 30 minutos al día. Estimula la deposición y mejora la circulación, aliviando también las hemorroides.

Y no olvidéis: La belleza y la salud comienzan en el tubo digestivo.
¡Aprende a cuidarte!

Pedro

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