GINGIVITIS: Encías que sangran

Muchas veces no se trata solo de la encía que sangra, sino del “piloto” que se ha encendido para avisarnos de que algo, en nuestro motor, necesita atención.

gingivitis: encias que sangran

La GINGIVITIS, como tantos signos incordiosos que se manifiestan en alguna parte de nuestro cuerpo, no debe tratarse necesariamente en el mismo sitio donde aparece, que es lo que se hace habitualmente: cremas, colutorios, ungüentos, gotas, etc. (Es como dar una mano de pintura a la gotera del techo o poner un esparadrapo al piloto que se enciende en el cuadro de nuestro coche).

Corremos el peligro de engañarnos y de que, entre tanto, el mal siga avanzando.

Estas señales son pequeñas alarmas a distancia, pilotos que se encienden avisando que… dentro de nuestro motor algo no va bien.

En el caso de la GINGIVITIS, por ejemplo, debemos pensar en una acidificación de la sangre, quizá una anemia (carencia de hierro en sangre) y muy posiblemente una pobreza inmunitaria con una falta de vitamina C.

No hay que descartar que una INFLAMACIÓN Y ENROJECIMIENTO DE LAS ENCÍAS tenga su origen en un mal estado de la boca: metales, caries avanzadas, endodoncias antiguas, muelas de juicio que estén oprimiendo todo el arco dentario. Se hace recomendable, por tanto, pedir una revisión de la boca en el dentista.

Y en último lugar, una GINGIVITIS puede ser el reflejo de un mal estado del intestino: inflamación, irritación, destrucción o empobrecimiento de la flora intestinal, sequedad o tal vez algún otro trastorno o enfermedad intestinal que deberá revisar el especialista.

Fijaros, pues, que algo tan simple o que parece tan simple como unas ENCÍAS QUE SANGRAN CON FACILIDAD puede estar chivateando algún trastorno en otra parte que, por supuesto, es importante descubrir y corregir. Pero… no hay que preocuparse porque, en todo caso, son pequeñas cosas y fáciles de solucionar.

Mi primer consejo, pues, es que visitéis a vuestro médico para que descubra cuál es la causa de esa GINGIVITIS.

Tratamiento natural alternativo para erradicar una GINGIVITIS

  • La primera y obligada medida es tomar algún suplemento de vitamina C y algún preparado de lactobacillus en forma de comprimidos, cápsulas o polvo. Seguid el consejo de algún profesional, consultad en la farmacia o la herboristería o, si tenéis alguna duda, me podéis llamar.
  • Tomar en ayunas el zumo de un limón grande mezclado con agua y 2 cucharadas de aceite de oliva de primera presión.
  • La segunda medida para corregir una GINGIVITIS es ajustar la alimentación tomando más cantidad de vegetales, cereales, legumbres y menos de carnes, embutidos, lácteos y, sobre todo, de azúcares y dulces refinados.

  • Y la tercera, usar dentífricos que lleven mirra o arcilla, menta, aloe y añadir en el cepillo 2 gotitas de esencia del árbol de té.


Acelerarán la curación de la GINGIVITIS los enjuagues con agua de mar (BIOMARIS), una puntita de bicarbonato, una cucharadita de arcilla y 5 gotitas de esencia de árbol de té. Hacer estos enjuagues unas 3 veces al día.

Con estas tres medidas no habrá GINGIVITIS que se resista.

Y os recuerdo que la GINGIVITIS es la hermana pequeña de la PIORREA (que etimológicamente significa “manantial de pus”), llamada también ENFERMEDAD PERIODONTAL, que como sabréis es el preludio de la pérdida total de la dentadura, pues el hueso que rodea al diente desaparece y los dientes, como consecuencia, se van aflojando con la masticación hasta desprenderse.

Así que cuando se encienda el piloto de unas ENCÍAS ROJAS, poned en marcha los tres remedios que os he dado y, cuando se apague el piloto, sabréis que todo en vuestro motor está funcionando correctamente.

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