En todo caso, sabemos que las bolsas debajo
de los ojos, al igual que cualquier otra anomalía, disfunción o trastorno, ya
vienen de fábrica: el abuelo, el padre o quizá familia de la madre las tenían.
Una vez más, en la mayoría de los casos se trata de una predisposición
hereditaria.
Las BOLSAS DEBAJO DE LOS OJOS son un signo
que afecta sobre todo a los varones y suele aparecer a partir de los 50 o 60
años. Si no se toman medidas para mantenerlas a raya o incluso reducirlas, irán
aumentando de volumen con el paso de los años, llegando a quedarse de forma
permanente y afectando principalmente a la estética del rostro.
A los que queráis reducir este afeamiento
de las BOLSAS DEBAJO DE LOS OJOS, tengo algunas recomendaciones y remedios que
daros. Todos ellos funcionan, pero lógicamente mejor juntos que por separado:
- 1.º Tomar al menos dos días a la semana un
litro de caldo resultante de un cocimiento de dos puñados de raicillas de
puerros, un buen puñado de ortigas frescas y otro de borraja. A ese caldo se le
puede añadir una pizca de bicarbonato, un poco de sal y un chorrito de aceite
crudo. Resulta muy sabroso.
- 2.º Sustituir los lácteos animales por
batidos vegetales.
Sustituir, en lo posible, los azúcares y las harinas refinadas por integrales y
biológicas.
Disminuir el consumo de carne y alcohol (naturalmente, cuanto menos, mejor).
Eliminar el consumo de grasas animales, tabaco y comida basura.
Disminuir al máximo el sazonado con sal común o sustituirla por sal del
Himalaya o, mejor aún, Herbamare. - 3.º Cenar pronto y ligero.
- 4.º Caminar descalzo siempre que se tenga
oportunidad: por los cantos rodados de la orilla de un río, por la tierra, por
el rocío de la mañana, por la nieve o por la orilla del mar. Los resultados son
muy buenos.
Aunque, como ya he dicho, este afeamiento
de las BOLSAS DEBAJO DE LOS OJOS no debe preocuparos, sí debemos pensar, como
he postulado al principio, que esta laxitud de los tejidos suboculares es el
chivato de que nuestros riñones están pidiendo ayuda porque no ejercen
correctamente su función de filtros.
Las BOLSAS DEBAJO DE LOS OJOS se
pronunciarán más cuando se está excesivamente cansado, existe una excesiva
actividad sexual o se halla en la etapa inicial de alguna enfermedad. También pueden
aparecer como consecuencia de haber perdido mucho peso. En todo caso, las
ojeras y las bolsas son el resultado de la congestión de los vasos sanguíneos
alrededor de los ojos.
En términos médicos, son inofensivas. En
realidad, a veces ni siquiera indican problema físico alguno.
REMEDIOS SENCILLOS PARA ATENUAR LAS BOLSAS
DEBAJO DE LOS OJOS
Aplicar sobre los párpados, durante 20 a 30
minutos, un emplasto hecho con la mezcla de té tibio, un poco de sal marina y
patata cruda rallada sin peladura. Da muy buenos resultados.
Otro remedio comprobado es tomar todas las
mañanas en ayunas una infusión con una cucharada sopera de la mezcla de ortiga,
parietaria y ulmaria en un cuarto de litro de agua.
Si queréis ver que vuestras ojeras o bolsas
disminuyen, deberéis incluir en la dieta diaria alimentos ricos en hierro, como
berberechos, melaza, cacao, copos integrales, caracoles, berros, mejillones,
garbanzos, orejones o sopa de ajo.
Y eliminar alimentos que favorecen el
volumen de las ojeras y las bolsas, como los lácteos, los dulces refinados, el
alcohol, los encurtidos y lateríos, las grasas animales y los embutidos muy
elaborados.
Cuando amanezcáis con BOLSAS DEBAJO DE LOS
OJOS, romped en la boca y mantened durante dos minutos antes de tragar cuatro o
cinco granitos de pimienta roja picante.
Y, por último, sabed que cenar muy tarde o
de forma copiosa favorece enormemente que, a la mañana siguiente, se disparen
las ojeras o las bolsas debajo de los ojos.